lunes, 8 de junio de 2015

Rubia de ojos platinos

No había quién te hallara,
Caminabas como un ánima
Entre un ejército de tristes cipreses.

Bajo la lluvia de otoño,
Bajo un oscuro manto
De estrellas muertas
Y velas apagadas.

Buscando unas manos cómplices,
Una mirada infinita,
Una respuesta al azar,
Una respuesta
Al vaivén de las olas en el mar.

¡Mira al horizonte!
Dime que ves,
Rubia de ojos platinos.
Es acaso un sueño,
Acaso la vida fluye
En un escenario.
Acaso somos marionetas
De hilos rotos
O nuestro destino
Está sellado en pergamino.



Todos los derechos están reservados ©. Diego Torres 2015.