lunes, 21 de diciembre de 2015

Esta no es mi patria

Vísteme despacio cariño,
El odio no hizo mella en mis adentros.
Intento ser libre en esta jaula de sedientos,
La soledad es digna compañera
Cuando el ruido desola los fértiles campos
De naranjos en flor.
El jazmín perdió su frescura
Y su perfume se evaporó en los espejos.

¡Ay toros bravos que pacéis en las dehesas!
Vuestro destino es la espada y el polvo,
Entre vítores cae vuestro aliento.

Así me veo y así os veo,
La sangre mana de las piedras,
Y hierve con el calor del mediodía,
No hay plaza sin temores
Y sin ansias de venganza.

Esta no es mi patria,
Esta no es mi fiesta.

Nací en esta tierra  bíblica y cainita,
Allí donde los muertos no descansan,
Donde las guerras no acaban
Y donde la libertad es un suspiro
Efímero y cansado
 Que se evapora antes de tocar el suelo.


Todos los derechos están reservados©. Diego Torres 2015









martes, 15 de diciembre de 2015

Reflexiones de barra de bar: La soledad.

Escruté de nuevo la noche, en la barra del bar charlaban con viveza dos voluptuosas jóvenes de tez  morena. En una mesa mohosa junto al baño dos chivos apuraban en silencio un cigarrillo. El local estaba medio vacío o quizás medio lleno, la voz de Josele Santiago recordaba a algunos que en septiembre ya no iban a estar, pasaron los años 80, incluso los años 90, ya no existen esos maravillosos chándales fosforitos, ni puede uno mear en la calle sin que le hagan una foto o lo graben.

Amanda estaba sentada en la esquina de la barra, jugaba con un cuchillo mientras observaba la televisión, la teletienda amenizaba el ambiente pudriendo aún más los pantanosos recuerdos de los clientes. Alargadores de penes, maquinillas eléctricas, fajas mágicas que esculpen tu cuerpo como si de una estatua griega se tratara, cuchillos multiusos y robots que preparan un buen cocido, como no prestar atención ante semejantes artilugios. El dueño del local, también conocido como el gorras, se afanaba en encontrar entres sus múltiples discos el último álbum recopilatorio de Narco.

Allí estaba sentado, yo sólo, con una jarra de cerveza en la mano y un vaso de plástico lleno de pipas, dejando pasar  el tiempo sin agobios, intentando comprender que la soledad es el mayor de los vicios y la mayor de las debilidades. Ta vez la soledad no sea eso, puede que venga de las profundidades de nuestros átomos, que sea casi una utopía no saborearla, sentirla o sufrirla. Dicen los científicos que heredamos el sufrimiento, el hambre y las desgracias de nuestros antepasados, que pena que no heredemos la felicidad o por lo menos la capacidad para serlo de forma efímera. Hay personas con chispa, con luz, que iluminan y llenan de confortabilidad, sosiego y alegría a quienes les rodean. Es complicado brindar una sonrisa en tiempos de incertidumbre, en tiempos  donde tal vez dudamos de nosotros mismos y de los demás. No hay tiempo para hablar hasta el amanecer bajo la luz de las estrellas, es terrorífico que un desconocido te dirija la palabra o que sea amable contigo; los niños tienen actividades extraescolares e infinidad de deberes, sus manos ya no están llenas de tierra ni tienen la ropa empapada de saltar en charcos.

Se perdió la voz en directo, las tertulias espontáneas en los bares, se perdió jugar a las cartas en la calle en una calurosa noche de verano. Todo es instantáneo y rápido, estamos interconectados desde puntos muy distantes, mas estamos alejados de la realidad que se nos presenta ante nuestros ojos. Y somos  actores que reímos en las redes sociales, que opinamos y que buscamos la comprensión y  el reconocimiento de  completos desconocidos. El frenético movimiento de la red congela nuestra mirada, congela nuestras vidas, congela nuestras almas. Soy un escéptico y pretendo derrumbar mis prejuicios para construir  una casa habitable, cálida y sencilla, sin embargo mi mente ha bebido el mismo veneno que todos los demás, estoy sometido a la misma presión que ejerce la vida, tal y como la concebimos, estoy sometido a la amplia y continua desinformación y al peligro de la autodestrucción. Para mí la autodestrucción no es el suicidio, es vivir en estado vegetativo, un estado que afecta a más personas de las que creemos.

Eran las dos de la madrugada y ya había bebido bastante por ese día, llamé a Amanda y le pedí la cuenta. Tras devolverme el cambio salí por la puerta, esa noche ya había reflexionado lo suficiente, deseaba llegar a casa, ponerme el pijama y abandonarme al libre mundo de los ensueños.
Todos los derechos reservados ©.Diego Torres 2015







lunes, 7 de diciembre de 2015

Democracia española

Decimonónica,
Etérea,
Megalómana,
Obsoleta,
Casposa,
Retrógrada,
Absolutista,
Cainita,
Intangible,
Amoral.

Elitista,
Sectaria,
Patriarcal,
Aduladora
Ñangotada,
Oscura,
Lejana,
Agonizante.

*Ñangotada: adj Puerto Rico, servil,adulador.

La soberanía nunca fue del pueblo, ni jamás lo será. Nunca existió en España la división de poderes ni una sociedad civil fuerte. España no olvida la Guerra Civil y es pasional y radical por naturaleza. España sufre el neoliberalismo, los últimos reductos del comunismo, los nacionalismos y brotan las primeras semillas del odio y el fascismo. Vivimos la mentira del consumismo feroz, somos un país de emigrantes lleno de hijos burgueses y caprichosos. Estalló la burbuja del despropósito, los bancos tienen impunidad y nuestros políticos forman parte de partidos sectarios y totalitarios y  participan del poder de las energéticas. Caminamos hacia una fractura impropia de nuestros tiempos, el mundo debe buscar la universalidad de las leyes, los valores y la justicia. Aquí continuamos con debates fútiles dentro de una Europa desigual, aquí todavía seguimos creyendo que la humanidad acaba en nuestras fronteras, seguimos creyendo que somos libres, seguimos creyendo que la democracia no es una máscara Veneciana que danza entre las risas de unos pocos.


Todos los derechos reservados©. Diego Torres 2015

sábado, 5 de diciembre de 2015

Soy un pobre aficionado.

Camina enhiesto
El forjador de letras,
De tus leyes nacen bellos sonetos y bellas odas.
Con tu afilada pluma castigas
El desvarío de lobos solitarios.
La palabra libertad es un eco efímero
En tus desabridos labios,
eres hijo de geómetras,
encontraste la belleza
en el mundo de las ideas,
eres un fiel pitagórico,
sectario y determinista.

Pobre literatura abandonada
En las manos del vulgo,
Tu lucha es loable,
Bebiste el néctar de los dioses
Y tienes reservado un lugar en los Campos Elíseos.

¡Líbrame oh señor de esta tediosa mediocridad!
Dame de beber palabras inmortales,
 Permíteme  saborear la atemporalidad y grandeza
De tus creaciones.

¡Oh señor! Sólo soy un pobre aficionado,
Tan sólo soy un ser extinto
Sujeto al paso del tiempo
 Y Esclavo de relojes de arena.
Tan sólo tengo mis cansadas manos,
Mi pobre vista
Y un paladar tozudo y oxidado
Que no sabe apreciar
Las leyes de la naturaleza.

Todos los derechos están reservados ©. Diego Torres 2015







lunes, 30 de noviembre de 2015

La locura ama la destrucción

Despiertan las naciones,
Despierta la pasión incontenible
De la pureza de la sangre.
No hay destino en tus ojos,
Ninguna melodía te transporta
Por prados verdes y silenciosos.
Me bato en duelo
Con la razón cada día,
En una cruenta batalla
Donde un oxidado clavicordio
Ameniza una antigua velada.
Corren tiempos de incertidumbre,
Lord Byron está más vivo que nunca,
Los pueblos se alzan con banderas
Y claman con fervor su soberanía.
El humanismo parece un juguete roto
En manos de la ceguera colectiva,
La locura impera  en los cafés,
En las tertulias de sobremesa,

En los noticieros,
La locura ama la guerra,
Ama la destrucción.
La locura cree que la verdad está de su parte,
Que la verdad no es una quimera.
La locura de unos pocos
Contamina la soledad
Y tristeza de muchos,
La locura te persigue,
Te abraza, te seduce.
La locura te hace participe
De grandes triunfos,
La locura es la más fiel amante
Del hedonista radical,
La locura es la más fiel amante
De una sociedad que ha perdido su libertad.


Todos los derechos están reservados ©. Diego Torres 2015.

viernes, 20 de noviembre de 2015

In einer Kalte Nacht

Wo willst du hin?
Meine kleine liebe.
 Ich habe dir unter den Sternen
In einer kalte Nacht getroffen.
Heute bin ich traurig,
Die Menschen sind verrueckt
Und die Zeit laueft langsam.
Ich will nur Ruhe,
Ich brauche allein sein,
ich  moechte nur Ihren nackten Koerper
neben mir im Bett.
Mein Mund schmeckt wie einen Aschenbecher,
Mein Atem ist Alcoholiker
Und hauefig besucht mir die Einsamkeit.
Ich bin ganz alleine zwischen den Steinmauern,
Das leben spielen Wuerfel mit mir,
Die Vogel singen in den fruehen Morgenstunden,
Niemand Kennt ihr Reizeziel,
Alles begint und alles endet,
Und ich weisse nur, dass die Wahrheit
Eine Chimaere in den Augen  von Gott ist.



¿Dónde deseas ir?
Mi pequeño amor.
Te conocí en una noche fría
bajo las estrellas.
Hoy estoy triste,
la gente está loca
y el tiempo pasa despacio.
Sólo deseo estar tranquilo,
necesito estar solo,
quiero tu cuerpo desnudo
al lado mío en la cama.
Mi boca sabe a cenicero,
mi aliento es alcohólico
y a menudo me visita la soledad.
Estoy completamente sólo entre muros de piedra,
la vida juega conmigo a los dados,
los pájaros cantan de madrugada.
Nadie conoce su destino,
todo comienza y todo acaba,
y yo sólo se que la verdad
es una quimera en los ojos de Dios.

Mi primer poema en alemán y su traducción en español. Lo más probable es que tenga faltas de ortografía ya que estoy olvidando el alemán.

Todos los derechos están reservados ©. Diego Torres 2015.

sábado, 14 de noviembre de 2015

El Islam no es lo mismo que el estado islámico

Consternado, abatido, convulso, aterrorizado, paralizado, estupefacto. La lista de adjetivos sería infinita ante las atrocidades acaecidas en Paris. Hoy todos somos víctimas ante los ataques del fanatismo y el terror, somos juguetes rotos ante el ansia de destrucción y el estado apocalíptico y teocrático que quieren implantar unos pocos iluminados. Hoy es un día triste, muy triste. Mando mi apoyo a todos los franceses y a todos aquellos que defienden la vida, la pluralidad y la libertad, no es un ataque a Francia ni a Paris, es un ataque contra la humanidad.

Averroes está llorando en alguna parte, el genuino filósofo andalusí inundó a la Europa medieval y oscura con los textos de Aristóteles, fue uno de los baluartes del progreso en una tierra dominada por los dogmas, el miedo y la barbarie.  No quiero caer en anacronismos, empero las Cartas de San Pablo son tan o más retrógradas en la actualidad que los textos de El Corán. He leído los escritos del profeta Mahoma y son básicamente tratados de moral, contienen menos mística que los textos cristianos, mas no es un tema en el que quiera profundizar. Desde mi punto de vista el monoteísmo ha causado mucho daño al mundo y tan sólo los países, estados o reinos que han separado el poder de la religión han conseguido crecer en derechos y bienestar.

Sentadas estas bases, hago un llamamiento para evitar una persecución en Europa a los ciudadanos practicantes de una religión (el Islam) que como la cristiana cree en el amor. Yo no soy creyente ni practico ninguna religión, pero respeto a todos aquellos que tienen fe y usan la religión para ayudar a los desfavorecidos y a los más débiles. No quiero entrar en un debate filosófico, quiero recordar que el odio nace de la ignorancia, que el problema está en Oriente Medio y la solución no son las armas. La solución es luchar contra la pobreza, la manipulación y la desigualdad. La ultraderecha está escalando posiciones en Europa, espero que nunca lleguen al poder, el terror no se combate con el terror.  


Todos los derechos están reservados ©. Diego Torres 2015.

martes, 10 de noviembre de 2015

Sin armas

Las voces se oyen
lejanas, ahogadas,
las noches se alargan,
la luz es tenue y efímera.

Hay disparos que no matan,
disparos silenciosos,
disparos sin sangre, sin fuego,
disparos sin armas.


Todos los derechos están reservados ©. Diego Torres 2015.                        

domingo, 8 de noviembre de 2015

No necesito Prozac

                    I

Son las tres de la madrugada
Y mi vejiga está a punto de reventar,
El mundo se ha vuelto loco,
Los pájaros cantan a la luz de las farolas.

Tiro de la cadena y enciendo el ordenador,
Escruto internet buscando algo nuevo
En el mercado del porno.
No es por vicio, sino por adecuar los sueños.

Este puto insomnio me está matando,
Un ácido me corroe el esófago,
Mañana caras planas, gritos
Y aparente dignidad en el trabajo.

Suena el despertador,
Ese jodido aparato me aparta de la dulce muerte,
Siempre a la misma hora,
Por un puñado de dólares,
Un alquiler, un paquete de tabaco,
Unas latas de cerveza y unos canelones precocinados.
   

                    II

Trópico de Capricornio,
Bailemos al son de un viejo rock and roll,
Déjame probar el dulce néctar de tu  raja,
Podría beberlo durante horas, años, siglos,
Sintiendo tus espamos,
El rítmico balanceo de tu cuerpo
Ante las acometidas de mi musculosa lengua.

Eyaculemos y expulsemos
La bilis espumosa de nuestros adentros,
Aquí no hay guiones,
Estamos tú y yo,
No hay reglas ni leyes,
Aquí la verdad no se esconde
Tras palabras educadas,
Tras mentiras piadosas,
Tras sonrisas complacientes y esquizofrénicas.

                   III
                                              
No necesito Prozac,
ni estar sentado en un diván
como en las películas americanas,
sólo necesito momentos verdaderos,
nítidos, luminosos,
necesito tu cabeza al lado
de la mía en la almohada,
te necesito exhausta, feliz
sin pensamiento alguno,
necesito tener la mente en blanco
por unos instantes,
necesito mi mente vaciada de carroña
despojos y problemas fútiles.

Soy un misántropo humanista,
La vida es bastante paradójica
No creen…




Todos los derechos están reservados ©. Diego Torres 2015

sábado, 7 de noviembre de 2015

Roman Polanski

Queridos lectores como amante del cine debo declararme admirador de la obra de Roman Polanski. Si bien, su vida guarda pasajes muy oscuros, no son de mi incumbencia. De sus filmes me atrapa la niebla y el caos  que reside en la mente de sus personajes. Sin duda, bailamos sobre el alambre de la locura más a menudo de lo que creemos, y las pasiones brotan de forma desbocada como ríos de lava en los momentos más insospechados de nuestras vidas.

En sus películas se hace presente la intenta soledad de la vida en las urbes, la desconexión de la realidad que provocan el tedio y la monotonía; la maldad escondida tras una apariencia inocente, tras una mirada perdida. Ciudades oscuras y marchitas, ojos que miran vigilantes, sonrisas sardónicas, folie a deux, Henry Miller, Paris; Dios camina lejos del hombre en las tardes de otoño cuando caen las hojas marchitas.

Destacaría entre sus obras Bitter Moon, La Locataire y Repulsión, aunque hay otras muchas más para destacar. Para acabar, ya ven que es un artículo chiquito, les invito a degustarlas y adjunto una fotografía de Bitter Moon, película donde se demuestra que los fuegos no sólo se apagan sino que también pueden quemarte hasta reducirte a cenizas. 









Todos los derechos están reservados ©. Diego Torres 2015. 


domingo, 25 de octubre de 2015

Sin rumbo fijo

En el áspero asfalto
Aguantan estoicamente los caracoles
La insaciable voracidad de ríos de lava.

Anochece pronto,
Por las calles ruedan estatuas de mármol
Y figuras de cera.

Dibuja mi pluma
El vaho de mi nublada memoria,
Cartografiando cada subterfugio de mi alma.

Fluyen las palabras
Carentes de lógica,
Como los picotazos de un cuervo
Ávido de carne putrefacta.

Bebo con ansia la desidia
De naipes marcados,
Bebo la soledad de los cafés,
Bebo los morfemas que escupe
Un demacrado borracho.

Un rabioso fuego
Me hace palpitar,
Anhelo sangre fresca,
Anhelo paisajes lejanos
Y  carreteras con infinitas rectas,
Anhelo caminar sin prisas
Y sin rumbo fijo.




Todos los derechos están reservados.Diego Torres 2015.


jueves, 22 de octubre de 2015

Parálisis del sueño

Era viernes y en la televisión Eduardo Inda no paraba de decir chorradas, por lo que sabiamente decidí irme a la cama. Los párpados me pesaban y pronto concilié el sueño tras un largo día de trabajo en la residencia de ancianos.No tenía que madrugar por lo que la alarma no estaba programada para las siete de la mañana, hora a la que solía despertarme. No se oía nada en mi casa, ningún ruido, ni tan siquiera el zumbido de una mosca. Las persianas estaban bajadas y cada vez que me acercaba al estado de vigilia volvía a caer en las garras de Morfeo.

Un extenso prado se abrió a mis ojos con una nitidez que jamás había vivido en el mundo de los ensueños, la luz lo inundaba todo y observaba la belleza y la bravura de unos toros que pacían  sin ningún temor entre majestuosas y maduras encinas. De repente uno de los toros se separó de la manada  y acto seguido comenzó a perseguirme, no recuerdo cuánto duró dicha persecución, pero sí que cuando iba a ser alcanzado por uno de sus pitones caí por un precipicio.

 Estaba todo oscuro y la caída fue eterna y real, en esos momentos pensaba que todo estaba perdido, que iba a morir, sin embargo, desperté justo antes de descoyuntarme los huesos contra el suelo. Tenía los ojos bien abiertos e intenté levantarme, pero no podía mover mis extremidades, mi cuerpo estaba totalmente bloqueado y todo esfuerzo fue en vano. Una mano fantasmagórica me oprimía el pecho  y una sensación indescriptible de angustia y desesperación se apoderó de mí.  No podía casi respirar, y la asfixia me hizo creer que estaba sufriendo un ataque al corazón. La horrible presencia seguía hundiendo mi pecho y mi cuerpo en la cama, como si esta fuera una puerta estelar  hacia un mundo desconocido, como si esta tuviera brazos y no quisiera dejarme escapar. Seguidamente tuve la impresión de que mi cuerpo, mi alma  o algo que me pertenecía levitaba  y pude verme desde el techo con los ojos abiertos, pude ver la terrorífica mueca de mi cara, pude ver mi posición, el color de mi pijama y la inutilidad de mis miembros.

Fueron segundos, quizás un par de minutos, pero vi mi vida pasar, fue como si estuviera caminando por un túnel hacia  una luz cegadora. Pronto comencé a sentir un hormigueo por el cuerpo, a recobrar las fuerzas y me levanté completamente aturdido. Ese día estuve más despistado de lo normal, no todos los días tiene uno la oportunidad de sentir tan cercana a la muerte… 

Todos los derechos reservados ©. Diego Torres 2015
Este relato es real y está basado en una experiencia vivida por el autor.


martes, 20 de octubre de 2015

Silencio rosa

Graznan los cuervos con un ímpetu desbocado y pertinaz sobre un lecho de vísceras  y hojas podridas. A escasos metros un árbol se retuerce  desde el tronco a la copa, emulando los espasmos de un enfermo de tétanos. Hay una oscuridad absoluta, la diosa Selene abandona a su suerte a los mortales  y la noche inunda el bosque de fantasmas y de espíritus atormentados.

Una niña vestida de color rosa camina sin temor ante tan tenebrosa atmósfera, juguetea con un escarabajo  y canta en voz bajita una vetusta y conocida melodía.   A escasos cincuenta metros se encuentra una casa vieja y demacrada; su tejado es de vigas de madera y chamiza, sus paredes de cal cuarteada y de su alargada y atezada chimenea emanan vapores blancos.

Inesperadamente  la tez de la niña se tornó pálida y una soledad pesada como el plomo comenzó a fluir por cada tejido de su pequeño cuerpo. Alzó la mirada hacia la casa donde crecieron sus antepasados  y se dirigió hacia ella. Entró decidida buscando el calor de un palpitante regazo, sin embargo tan solo se oía el chisporroteo de unas ascuas  y el crujido de una dolorida y carcomida escalera de madera ante el avance de sus pasos.  Sofía gritó llamando a sus padres, pero nadie respondía a sus sollozos.  Anduvo hasta su cuarto, abrió la puerta y de repente  vio su gran espejo cuadrado de sinuosas patas. Se acercó lentamente y no reconoció la imagen que éste reflejaba.  Su vestido, sus manos y su cara estaban salpicados de sangre, un agudo alarido retumbó entre las cuatro paredes.  El horrible zumbido retornó a su cabeza rememorando lo que había sucedido aquella misma tarde, como si de un sueño se tratara, Sofía vio como una inocente niña de vestido rosado apuñalaba a su madre por la espalda asestándole un golpe certero. Más fría que un tempano la niña limpió el cuchillo en su vestido y al darse la vuelta descubrió que era ella misma.

Sofía seguía frente al espejo, inmóvil, ensimismada, paralizada por la situación. Súbitamente su padre atravesó el quicio de la puerta y llamó a su mujer e hija: -Katy, Sofía, papá esta en casa-. Jaime no recibió respuesta alguna y fue a la cocina  donde encontró a su mujer desangrada, la sensación de incredulidad y estupor arrasaron con sus fuerzas derrumbándolo. Llorando llamó a Sofía, ella seguía frente al espejo, un nuevo zumbido atacó su mente y con una sonrisa malévola y a la vez empuñando el cuchillo del bolsillo de su vestido dijo con voz muy bajita: -Estoy aquí arriba papá-

Todos los derechos están reservados © Diego Torres y María de la Luz Rivera 2015.


 Escrito por: María de la Luz Rivera y Diego Torres

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domingo, 18 de octubre de 2015

Lucía eligió la vida.

Estaba sentado en su diván con una cerveza en la mano. Un canuto de marihuana descansaba en el cenicero casi apurado, exhalando apetitosos vapores y nublando el desolador paisaje que yacía tras los cristales de una ventana. En una mesa había un paquete de  cigarrillos blando, briznas de tabaco, un bote de bicarbonato, un folleto publicitario del Kebab más cercano e infinidad de minúsculas migas de pan.

Entraba el otoño y un gato de ojos translúcidos se daba un festín en el contenedor de la esquina, un banquete digno de Carlos V, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, por la gracia de Dios. Por la calle discurrían pocas almas, tan sólo un par de borrachos, un dominicano de ecléctica mirada, un sombrío y cansado obrero del extrarradio y ella; una soñadora de tez pálida y ligera figura. En la ciudad dormitorio no se cocinaba nada, quizás un irrisorio lamento de desolación que fluía con la obstinada pero débil fuerza de tiempos carentes de esperanza.

Lucía caminaba ausente, ensimismada y absorta de todo lo que  a su alrededor sucedía, cruzó un puente que unía al barrio y esperó de forma automática en el paso de peatones a la luz verde del semáforo.  A poca distancia se encontraba una antigua mansión en ruinas, una víctima más de la feroz contienda civil que acaeció ochenta años atrás. En sus muros había infinidad de grafitis de cierta belleza y originalidad. Uno de ellos recitaba lo siguiente: “La muerte es el olvido”. Al fin Lucía llegó a su destino, llamó al portero automático y el oxidado portón se abrió sin respuesta alguna. El ascensor atufaba a orines y a ducados negro.  Ella vestía de forma sencilla, siempre trataba de camuflarse entre la multitud, siempre trataba de esconder sus geométricos, voluptuosos y curvos senos. No es de extrañar que Pitágoras encontrara la sabiduría en las matemáticas y en la belleza de los cuerpos celestes.

Subió hasta el tercero, la puerta estaba entreabierta e inundaba  el corredor con aceite rehusado de soja y salsa agridulce. Santiago no salió a recibirla y recibió un espectral y casi inexistente beso en la mejilla. Frente a frente estuvieron un par de minutos sin mediar una sola palabra; era un silencio fúnebre, era el encuentro entre dos bastardos de la prisa, dos víctimas de la diosa Fortuna, dos electrones perdidos en el eterno vacío del universo.
Él le ofreció una cerveza, charlaron y mantuvieron triviales, fútiles e insustanciales debates sobre la guerra de Palestina, sobre la crisis económica y la decadencia de las democracias europeas. Santiago dijo -basta- y comenzó un agrio discurso.
    
              - El mundo se va al carajo Lucía, desde que esta jodida especie domesticó a los animales y sometió a las plantas, no hay esperanza. No lo ves, nada importa ya, estoy cansado de luchar en este Show de Truman que es la vida, en este mentiroso teatro con guiones marcados, en esta loca rueda que gira sin descanso hacia la nada y la autodestrucción.
      
               - ¿Y qué hay del amor? ¿Qué hay de nosotros dos?  ¿De tus sueños de escritor, de tus sueños de cambiar el mundo? Eres un egoísta, un cínico y ya estoy harta de que me arrastres por esta espiral de miseria, por estos páramos suicidas. Bailemos sobre nuestras cenizas, y resurjamos diáfanos y transparentes como el agua de los riachuelos. Luchemos contra la desidia y sobrevivamos como nuestros abuelos, busquemos una razón por la que luchar.
         
        -¡El amor! Por favor, no vengas ahora con ese cuento ¿Crees que tenemos futuro? No tengo trabajo y tú tampoco. Las colas del paro son ríos de hombres y mujeres sin ilusión, sin esperanza. Tantos años estudiando para trabajar en un McDonald.
      
            - No digas eso, eres un desagradecido, mis abuelos prácticamente comían pan y poco más,          trabajaban desde el amanecer hasta el último rayo de luz…

Lucía rompió a llorar y Santiago se sentó a su lado y empezó a acariciar lentamente su pelo, sus mejillas y su alargado y nacarado cuello. Se besaron y ahogaron sus culpas, sus miedos y su tristeza. Él la desvistió lentamente y succionó cada poro de su cuerpo, acarició sus erectos pezones,  con su lengua viajó hasta el monte de Venus, allí, donde nace la vida, fuente de dolor y de felicidad. Ella gemía de placer y pedía con sus brazos sentirlo dentro, unirse por un efímero instante, en pos de vencer está plúmbea soledad que le carcomía. El sudor corría por sus frentes, una sacudida más y la miel mojó sus labios. Fue como la explosión del Big Bang, supongo que así surgió el universo; de una explosión orgásmica e incontenible de crear algo. Quedaron plácidamente sumergidos en el mundo de los ensueños  como inocentes niños agotados por un largo día de juegos y fantasías.

Al alba, una luz cegadora atravesaba la persiana,  subía como la espuma el bullicio de las gentes, era un día como tantos otros; recargar el abono transporte, esperar el próximo tren de cercanías y abandonarse a la inercia. En ese viaje hacia el trabajo, en ese viaje hacia la supervivencia, sólo se oyen  teclas de móviles y el sonido que se escapa de unos cascos; ni una sonrisa, ni una mirada cómplice en ese sepulcral cementerio de sueños deshechos.

Lucía abrió los ojos, silenciosamente se vistió y abandonó el piso de Santiago. Ella eligió la vida, él dejó de ser un niño, dejo de creer, de ilusionarse,  deseaba que su hora llegara pronto,  deseaba nadar y beber las aguas del río Lete.



Todos los derechos reservados ©. Diego Torres 2015.




jueves, 15 de octubre de 2015

Actores de tragicomedia

Recitan en el púlpito
Los encantadores de serpientes.

Con una retórica propia de Protágoras
Se bañan con las masas
En un mar de furia y pasión.

Se visten con estandartes,
Erigen mártires y contaminan de bilis
aguas translúcidas y caóticas.

Vocifera y alza los puños el elegido,
Aplauden sus secuaces,
Los palmeros sueñan con un pedacito,
Con un trocito de tarta.

La adulación si es un pecado humano.

Habla de libertad y de sueños,
El patrón necesita remos
Para conquistar el punto más alto
En las alcantarillas del parlamento.

Verdad y justicia,
Bonitas palabras
Que se desvanecen con el paso del tiempo.
Maldigo tu secta y tus siglas
Maldigo los dogmas,
Maldigo la falsa esperanza
Que dibujan tus labios,
Maldigo esta aristocracia
De bufones y actores de tragicomedia.

La democracia dejará de ser una quimera
Cuando los hombres y mujeres se levanten
De esta soporífera y cansina función teatral,
Miren al sol  y descubran
Que la verdadera libertad
Pasa por romper tus propias cadenas,
 Que la verdadera libertad
Es la colectiva y no la individual.




Todos los derechos están reservados ©. Diego Torres 2015 

martes, 13 de octubre de 2015

En el paredón brotan.

En el paredón brotan
Antiguos llantos e hilos de voz,
En el paredón brota la sangre
De los humildes y los justos.

Disparos lejanos retumban
Como un eco de dolor,
Caen los casquillos doblados
con un furia desbocada.
El maestro impartió su última clase
En ese habitáculo enmohecido
Por crucifijos y biblias.
En esas sillas carcomidas
En esa cárcel de los sueños,
Y De la libertad.

Todos los derechos están reservados. Diego Torres 2015


lunes, 12 de octubre de 2015

Somos dos espejos famélicos

El tono grisáceo de tus ojos
Sella tardes de soledad en mi alma.

Como el cielo de Bilbao es tu mirada,
Como la vaporosa arcada
De una central térmica,
Como el lento golpeo
De la lluvia en una chapa metálica,
Como el silbido agudo del viento
En las silenciosas estepas.

Somos dos espejos famélicos,
Escondidos en el desván  de los ensueños,
Somos  devoradores infatigables de luz,
 Somos  esclavos  de difusos espejismos,
Somos la tangente
De la circunferencia más cercana,
Somos  dos huesudos locos,
Dos adoradores de la luna,
Dos adoradores del vino,
Somos dos sombras errantes
Guiadas por el barquero Caronte.


Todos los derechos están reservados. Diego Torres 2015.



viernes, 9 de octubre de 2015

Desde el firmamento

Hoy escribo sin sombras
A la luz de los relámpagos
Con un candil oxidado
Versos encontrados.

Hallé cáscara de limón en tus besos,
Pústulas en tu piel,
Y cianóticos dedos.

Me vestí frente al espejo
Y decidí abandonarte.
Decidí abandonar tu cálido jergón
de  pastillas juanola
Y olor a lavanda.

No me esperes sentada
Soy un perro sin dueño.
Conocí la libertad en mis sueños
Y no hay cadenas que soporten mi peso.
Bebí el néctar de los dioses,
Crucé el desierto de Atacama
Con la sed de un moribundo.
Tuve alucinaciones donde voluptuosas vírgenes
Calmaban mi angustia con leche y miel,
Anduve perdido entre el sinuoso
Espacio que dista la vigilia del sueño.
Allí desde el firmamento te observé
Débil y cansada,
Ojerosa y a la vez hermosa,
Y deseé más que nunca
Volver de entre los muertos,
Y perecer a tu lado.



Todos los derechos están reservados. Diego Torres 2015.

jueves, 8 de octubre de 2015

Canta el gitano guitarra en mano

Todo brilla con la cadencia
De un monótono despertar.
Un Ferry atraca en el puerto
En el mar de Alborán,
La alcazaba domina altiva
un vasto enjambre de laberintos de piedra.
Se oye el bullicio de los mercados,
El incesante  fluir del tráfico,
El ingenio de los buscavidas,
Se oyen las risas de niños
Cargados de sueños.

El mar reposa de madrugada
Y conversa con la luna.
En la quietud de la noche
Canta el gitano guitarra en mano
A la locura de las pasiones.
Canta a unos ojos verdes,
Cuenta historias de traiciones,
Cuenta con sabiduría popular
Que el tiempo no es una línea recta,
Que la verdad es una quimera.

¿Dónde vas corazón mío?
Espero que el saber no apague el brillo de tus ojos.
En el teatro el mejor actor es ovacionado,
y vive el mundo de mentiras piadosas.
Espero que la soledad no te visite,
Que encuentres un espacio donde volar
Entre tantos espejos.
Eres de luz transparente
Y te atraen los agujeros negros.
¡Ay Aurora que lento te vistes
En los meses de otoño!
Cuando los árboles mudan de hojas.
¡Ay Aurora!
Se abre la veda para un nuevo combate,
En la locura de las colmenas
Solo reinan los aduladores,
los inconscientes y los ignorantes.
Dame de beber de la pócima de la sandez
¡Oh amada mía!
Que soy un ser insignificante,
Enséñame a amar el carnaval,
El baile de máscaras,
El lenguaje tedioso de la cotidianidad,
Enséñame a vivir el día a día,
A ser uno más,
Dame lecciones de humildad,
Pues tan solo soy un hijo más
De la madre tierra,
Tan sólo soy una estela en el mar.


Todos los derechos están reservados. Diego Torres 2015.

Fragmento de Elogio a la locura

En suma, sin la locura no hay relación humana posible y mucho menos sólida y agradable; sin mí el pueblo no soportaría al príncipe, ni el siervo a su señor, ni la sirviente a su dueña, ni el discípulo a su preceptor, ni el amigo al amigo, ni el marido a la mujer, ni el alojado al huésped, ni el compañero al compañero, ni el convidado al anfitrión se sufrirían; es necesario que todos se engañen, se adulen, se soporten con exquisita prudencia y se unten recíprocamente con la miel de la sandez.
Decidme: ¿Puede amar a alguien aquel que se odia a sí mismo? ¿ Es posible estar de acuerdo con los demás cuando no se está de acuerdo consigo mismo? ¿Puede divertir a los demás el que está desesperado por el tedio? Nadie podrá contestar afirmativamente, si no es más sandio que la propia sandez. Y bien, si a mí (la locura) se me expulsara de entre vosotros, no sólo no podríais soportar a los demás, sino renegaríais de vosotros mismos, sentiríais asco y odio.



Erasmo de Rotterdam, Elogio a la locura.

lunes, 28 de septiembre de 2015

La altura de los tiempos

Respiro con cierta preocupación ante una nueva oleada de irracionalidad y saboreo óxido y metales ya corroídos por el paso del tiempo. Ortega y Gasset hablaba de la altura de los tiempos, una época donde el progreso de la humanidad queda estancando y la ilusión se desvanece tras la máscara de placeres fútiles y efímeros.

El veneno de la autocomplacencia corre por las venas de nuestros políticos, y la joven soberanía popular española se tambalea ante pequeñas sacudidas, como si sus cimientos fueran  de paja o de madera carcomida por la avidez y la falta de ética. “Vivimos en el siglo XXI”, dicen algunos. El siglo del internet, de la neurociencia, de la globalización, de la comunicación sin barreras, de la robótica y de la libertad. Pero que se cuece realmente en las masas, en el común de los mortales, en la gente de a pie, en las clases medias, acaso caminan hacia la libertad colectiva, acaso el progreso son las posesiones o la propiedad privada, acaso no sueñan las perdidas ovejas con un pastor que les indique una razón por la que luchar o por la que vivir.

Aceptamos roles y jugamos papeles en diferentes actos, en diferentes escenarios. Unas veces la relación es de poder para con los otros, otras veces es de sumisión, y trabajamos sin ver el resultado de lo que producen nuestras manos. Bienes por servicios, bienes por objetos inanimados,  que nos son ajenos, que no valoramos y desconocemos que manos han llegado a diseñar, crear, fabricar o montar dicho objeto. Parece que ha caído del cielo. No contentos de crear necesidades absurdas, los productos tienen una vida útil y mueren cuando el que los ha programado lo ordena,  ésta es la llamada obsolescencia.

Volvamos a temas más generales, divago bastante por lo que podéis observar, queridos lectores. Mi intención es representar este estilo de vida, que cada vez se aleja más y más de los deseos y objetivos por los que nuestro cerebro ha sido diseñado. Y me preguntarán, ¿Para qué ha sido diseñado? Mi respuesta es que para la supervivencia. La cultura avanza infinitamente más rápido que la evolución fisiológica de nuestro cerebro, en este contexto no es de extrañar que se produzcan tantas enfermedades mentales en una sociedad en la que el miedo y la ansiedad reinan a sus anchas. Pero, por qué, de dónde surge esta presión que nos asfixia, que nos produce úlceras, que provoca accidentes cerebro-vasculares, insomnio, depresión y otras tantas cosas más. La mente somatiza los desequilibrios en los que está inmersa y avisa a nuestra córtex-prefrontal de que algo no está funcionando bien. Qué complicada que es la lucha entre la razón y las pasiones. Este carcelero que es la razón, este carcelero que ocupa un ínfimo porcentaje de nuestra mente, no es para mí tal cosa. La razón o cerebro consciente sirve para manejar nuestras emociones, no para reprimirlas. Todas las patologías mentales que no tienen una base genética o tóxica provienen de este desequilibrio, de una mala canalización de nuestra energía y nuestro potencial.

El futuro realmente es tan sólo la consciencia de que hay que acumular alimentos para los meses fríos o de invierno. Jodido futuro, eres el responsable de tantas atrocidades, has creado tanta insatisfacción y tanta infelicidad; no existes, eres un punto invisible en la línea del tiempo, la quimérica ilusión de los enfermos del presente, la voz de los demagogos, de promesas incumplidas, la voz de los extintos oráculos y las cartas astrales.

¿Qué dicen ustedes?
¿El progreso surgió con el nacimiento  de las naciones, de la civilización, del poder, y de la propiedad privada o murió ese mismo día?  ¿Nació día en el que colectivo y el bien del común dejo paso a la competitividad y al individualismo? ¿Nació cuando la mujer dejó de ser respetada como la madre tierra de la fertilidad, para pasar a ser esclava del hombre? ¿Nació cuando los recursos naturales se convirtieron en  un derecho y no un regalo de los dioses o del azar?


¿Qué es el progreso, la autodestrucción o la felicidad? 

Todos los derechos están reservados. Diego Torres 2015.

viernes, 4 de septiembre de 2015

Ideales de trileros

Barcos de papel,
antenas de móviles,
palabras sin gestos,
viento gélido,
ideales de trileros,
raíces podridas 
por el vacío y la cotidianidad,
tan cerca y tan lejos,
¡La vida es un misterio! 

Todos los derechos reservados. Diego Torres 2015

martes, 18 de agosto de 2015

Encontré mi llanto

            En la lluvia de noviembre
Encontré mi llanto,
En la soledad de un grafiti
De algún edificio del extrarradio.

En los vidriosos ojos de una anciana,
En los rítmicos movimientos
De un hombre con Parkinson,
En la espuma de una taza de café  vacía.

En el rugir de la mar bravía,
En las desgastadas maderas de las vías de un tren,
En un rojizo atardecer ventoso,
En el silencioso y monótono movimiento
De las velas en la noche de los difuntos.

Encontré mi llanto en el vapor
Que vomita una alcantarilla
En el barrio de Whitechapel,
En los furiosos picotazos de los gallos de pelea,
En las amarillentas páginas de un viejo diccionario,
En los gruesos labios de una prostituta mulata,
En el olor a orín de las tabernas,
En el suave balanceo de los barcos
Atracados en un puerto.

Encontré mi llanto en los sin papeles
Que esperan una jornada de trabajo,
en la profusa barba de un sin techo,
en la densa niebla del cielo de Pekín,
la encontré en lo más profundo de mi ser,
en lo más profundo de mis átomos.

Todos los derechos reservados©. Diego Torres 2015



martes, 7 de julio de 2015

La Noche

Espejos que reflejan tintes
de color aguacero,
huellas que se borran,
lágrimas que van hacia dentro.

Transeúntes de pacotilla,
risas de alcoba,
aullidos de luto,
jardines de amapolas.

Concierto de basureros,
películas de solteros,
tintos sin verano,
palabras vacías.

Tiempo de silencio,
nostálgicos recuerdos,
crueles encuentros,
destinos inciertos.

Ojos que roban el alma,
caminos errantes,
gomas de borrar,
pluma sin tinta.

Adiós sin despedida,
juegos de azar,
la vida es sueño
y el velero zarpó a la mar.



Todos los derechos están reservados ©.                           

lunes, 6 de julio de 2015

En nombre del padre

Aroma de amapola,
calada de plata,
ginebra sin tónica,
tabaco sin filtro,
lluvia ácida.
El atardecer nace con el rocío,
el rocío se lleva a luz,
con el rocío nace Morfeo.
El alba es la máscara de un sueño,
el alba es el doloroso camino,
el alba es la gota de un grifo,
el alba es la carta
de amor de un preso.
Respirar, escuchar el silencio,
mirar el vacío de una mirada,
mirar el vacío reflejo de tus ojos,
mirar cómo se para el tiempo.
Sentir aguacero,
sentir el deseo de morir en el recuerdo,
sentir ser ánima olvidada,
sentir no haber nacido.
Las cadenas de Morfeo asfixian
 un asmático hilo de vida,
cuando la libertad es la muerte,
la vida es el mayor infierno que pueda existir.

Todos los derechos están reservados ©.
                                                         

domingo, 28 de junio de 2015

Dios es todo dijo Spinoza.

Bastoncillos de algodón
Cubiertos de tibia cera,
Un lápiz de labios,
libros abiertos en el jergón.

Respiro con cadencia,
Me alimento del anacronismo presente,
Me visto de púrpura y de finas sedas
En el cálido estío
Con espejos innobles
De mirada opaca y figuras borrosas.

Dios juega al Parchís con Platón,
Colócate en la casilla de salida.
Los psicólogos de la Gestalt juegan
Con los límites de la percepción.

¿Qué es la verdad?
¿Hay un ojo que todo lo ve?
¿Es el sol el más sabio de los astros
O lo es la cara oculta de la luna?

Me sedujeron religiones nihilistas,
Me sedujo la uniformidad y el orden de las leyes,
Pero camino sobre lava ardiente,
Sobre un mar de magma,
 Sobre una bola de fuego solitaria
En la línea del espacio-tiempo.

Acaso el hombre es la medida de todas las cosas,
Acaso la ciencia cura la soledad,
Acaso las bacterias no encontraron
También el amor en una oscura ciénaga.
Una fiebre materialista
Inunda los profundos valles de la razón,
Dios es todo decía Spinoza,
Solo existe un ser en el infinito;
En los átomos de tus voluptuosos senos,
En las grisáceas calizas del sistema ibérico,
En el vapor que vomita el Orient Express,
En el señorío y real porte de los nogales,
En las cataratas del Iguazú,
En el lento paso de los camellos
O en los barcos que cruzan el estrecho del Bósforo.

Soy real y tangible,
Vivo milésimas de segundo,
El resto son vagos recuerdos
De edificios ruinosos.

Deja el arte de la adivinación
Y las cartas astrales,
Pues tan solo hay instante,
Escucha el canto de los jilgueros,
Escucha la eternidad de su dulce melodía,
Todo cambia y todo gira
Todo es etéreo y fugaz
Mas tan solo es una mera ilusión.


Todos los derechos están reservados ©.

sábado, 27 de junio de 2015

Diario de un borracho.

En grumos ocres
Y masas biliosas,
Flotan los tóxicos
Augurios de una mente perturbada.

Enjuaga tu boca con Whisky,
Baña las plazoletas y las aceras
Con la verdosa pasta de tus adentros,
Que el ácido no corroa
La imagen de tu embriagadora mirada.

Bailas con las farolas,
Cantas sin guitarra ni panderetas,
Dibujas mundos paralelos,
Divagas sin mucho sentido,
Amas sin pudor a amigos y desconocidos,
Por ellos darías tu vida,
Por ellos lucharías en las trincheras.

Cuán voluptuosas son las doncellas
Y que sutil verborrea exhibes
Al amparo de Dioniso.
Para ti se hizo el mundo
Caminante solitario,
La noche es tuya y en ella te cobijas.

Perseguidor de escotes,
Te meces en cataratas de dulce miel.
Eres poeta y enemigo del sol,
Eres un fiel habitante de las tabernas
Y un asiduo consumidor de primperán.

Enjuaga tu boca con whisky,
Baña las plazoletas y las aceras
Con la verdosa pasta de tus adentros,
Que el ácido no corroa
La imagen de tu embriagadora mirada.

Todos los derechos están reservados ©.




miércoles, 24 de junio de 2015

Espirales de Regaliz

De biliosos recuerdos
Mastico espirales de regaliz.

Me sumerjo en la vorágine del tiempo
Con extrema asiduidad,
En libros abiertos con letras ya borrosas,
En pleitos con sentencias ya dictadas,
En el frío tacto de la luna
Bajo una lluvia de cometas.

Escucho  gotas chocar contra el alfeizar de mi ventana,
Esa ventana que viaja  hacia lo más profundo de mis átomos.

Pintando un cuadro descubro
Luz entre las sombras,
El púrpura se difumina 
En el oscuro ocaso de tu mirada,
De tus ojos pardos.

Viajan las neuronas a prisa,
Escudriñando pétalos marchitos,
Hojas caducas,
Sangre coagulada
Y cataplasmas de mostaza.

Vuelan mariposas sobre vapores de ácido Clorhídrico,
De sus erosionadas alas
Nacen versos que navegan
Por turbios lodazales,
Nacen versos que navegan
Por aguas cristalinas.

Juego a construir el devenir de mis huellas,
Imagino suelas firmes,
Uniformes pasos,
Imagino que nada gira a mi alrededor.

Sueño con infringir la ley de la gravedad,
Con conocer todas las dimensiones
De esta misteriosa  y desconocida realidad.

Quiero escapar de los agujeros negros,
De sus cálidos brazos,
Quiero chocar y chocar
Como los electrones,
Quiero ser feliz en medio de tanto espacio vacío.



 Todos los derechos están reservados ©.



lunes, 22 de junio de 2015

Libertad

No busco aplausos, ni seductores halagos,
No busco altos cargos, no nací para ellos,
No busco tu aprobación
Ni la de otros tantos.

Quiero volar como un águila real,
Saborear la fresca sangre de un ciervo,
Quiero escalar montañas y gritar desde la cima de los cielos,
Tocar las nubes con los dedos,
Quiero yacer en oscuras cuevas,
Escuchar la sabia y fecunda voz de la madre tierra.
Quiero desembocar en mares tormentosos,
Saborear el agua salada
Y la carne de  ostras frescas.

Quiero lamer tus heridas
Y que tú lamas las mías.
Quiero correr por prados verdes,
Quiero seducir a los astros,
Quiero escuchar el susurro de las lejanas estrellas.

Quiero parar el tiempo,
Quiero romper relojes de arena,
Entonar hipnóticas canciones desnudo
Al pie de una hoguera.
Bailar un vals con la muerte,
Decirle que no me espere despierta,
Que estoy viajando por el mundo de los ensueños
Y no hay razón ni ley que me detenga.

Todos los derechos están reservados ©.




                                                                     










sábado, 20 de junio de 2015

Efluvios ionizantes

Baños de nicotina y etanol
En el lucero de la noche,
Efluvios ionizantes conectan nuestras almas
Junto a la escarcha de una ventana.

Hablamos de desahucios,
Hablamos de antiguas batallas,
Hablamos de la alicaída figura del Partenón,
Hablamos de justicia, de tierra y de libertad.

En el Check Point Charlie ya no hay barreras,
Ya no hay carros de fuego,
Tan solo sacos de arena,
Tan solo cámaras encendidas
Y soldados de piedra.

En la vieja Europa juegan los poderosos,
Sin sangre a ser soberanos.

Surgen de úlceras pútridas
Células cancerosas,
Surgen en los arrabales
Hombres con espinosos brazos.

La masa ya no es silenciosa
La masa no se alimenta de libertad,
Soplan vientos de cambio,
Huele a café amargo,
Y no me posiciono en ningún bando.



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jueves, 18 de junio de 2015

Sábanas blancas

Cuando crees que no puedes más, 
un ignoto aliento te levanta de un lecho de escamas,
del silbido de los vientos de otoño,
del profundo fango del paso del tiempo.

Y levantas la mirada, en silencio,
hay polvo en las paredes,
un reloj sin cuerda
y un barco de madera.

Corre el galgo tras una liebre,
Corre el borracho tras una botella.

Corren los madrileños 
en las bocas de los metros.
corren los manifestantes despavoridos.

Alzan banderas muertas,
con los puños en alto.

Alzan banderas muertas
y gritan letras prohibidas,
las partituras están ya gastadas,
carcomidas, anticuadas.

No hay cabida para el lobo
en este desierto árido.

En una oficina con inmensas cristaleras
se ha forjado una  gran venta.

Un abogado con pezuñas negras
llena de azufre una sala.
Un juez golpea una maza,
ríe, y ríe sin parar 
un gordo con corbata.

En un tren solo se escuchan
sonidos metálicos.
Va cargado de fantasmas
de sábanas blancas,
de tristes máscaras,
de tristes melodías,
de sueños apagados 
y manos cansadas. 


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