lunes, 8 de junio de 2015

Fuimos dos extraños

Fuimos dos extraños
uniendo espacios vacíos.

Voy y vengo,
vuelves y te vas.

Entre el plúmbeo abismo
de las paredes
recorro cada palmo de tu piel,
cada poro de tu cuerpo.

Maldigo tu ausencia,
maldigo tu presencia.

Miro el fondo de una botella,
apuro un cigarrillo,
solo nos queda el recuerdo,
solo nos queda la ilusión
de huir de esta colmena
que me asfixia,
que me quema.

Sueño con el aire puro
de las montañas,
con la infinitud de las estepas.

Sueño que nada pasó,
que todo comienza,
que la vida no tiene fronteras,
sueño con ríos mansos
y paseos en barca.
Sueño con la inexistencia del tiempo,
que tú y yo fuimos siempre
y siempre seremos.





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