miércoles, 10 de febrero de 2016

Erosión gravitacional

Un corrosivo murmullo se acantona en los armarios,
Mas en el sístole de la madrugada dibuja espirales
El fementido altar de secantes,
El ágora vestido de incienso
 Y Rodeado de uniformes trazos sujeto
A las leyes de la geometría y la termodinámica.


Entropía y espejos que refractan carencias ignotas,
Cubitos opacos flotan en un vaso de Chivas
Consumiendo brotes esquizofrénicos
De morfemas rabiosos, de imágenes contrapuestas y contrahechas.

Folie a deux en la Gran Vía:
Taxis licántropos, clochards y vino,
Cámaras, infinitas cámaras, el Museo del jamón,
Restaurantes de subsuelo y butacas llenas.

Smog ácido y continua búsqueda de melodías extintas,
De bóvedas erosionadas y frases de azucarillo;
El olor a Gallinejas mezclado con música tecno,
Escaparates, chulapos, 15M,
Párpados ateridos por el frío glacial de simples transacciones
 Y por Baños de Hedonismo deshilachado.

 Edulcórame a tientas los labios,
Sufro erosión gravitacional y estrés postraumático.
Existo sin más, sin nada porque luchar,
Como tantos otros volcanes durmientes
Jugando a dominar el arte de la papiroflexia,
Jugando al arte de vadear
La profunda fosa de las Marianas.

Todos los derechos reservados©. Diego Torres 2016