sábado, 14 de noviembre de 2015

El Islam no es lo mismo que el estado islámico

Consternado, abatido, convulso, aterrorizado, paralizado, estupefacto. La lista de adjetivos sería infinita ante las atrocidades acaecidas en Paris. Hoy todos somos víctimas ante los ataques del fanatismo y el terror, somos juguetes rotos ante el ansia de destrucción y el estado apocalíptico y teocrático que quieren implantar unos pocos iluminados. Hoy es un día triste, muy triste. Mando mi apoyo a todos los franceses y a todos aquellos que defienden la vida, la pluralidad y la libertad, no es un ataque a Francia ni a Paris, es un ataque contra la humanidad.

Averroes está llorando en alguna parte, el genuino filósofo andalusí inundó a la Europa medieval y oscura con los textos de Aristóteles, fue uno de los baluartes del progreso en una tierra dominada por los dogmas, el miedo y la barbarie.  No quiero caer en anacronismos, empero las Cartas de San Pablo son tan o más retrógradas en la actualidad que los textos de El Corán. He leído los escritos del profeta Mahoma y son básicamente tratados de moral, contienen menos mística que los textos cristianos, mas no es un tema en el que quiera profundizar. Desde mi punto de vista el monoteísmo ha causado mucho daño al mundo y tan sólo los países, estados o reinos que han separado el poder de la religión han conseguido crecer en derechos y bienestar.

Sentadas estas bases, hago un llamamiento para evitar una persecución en Europa a los ciudadanos practicantes de una religión (el Islam) que como la cristiana cree en el amor. Yo no soy creyente ni practico ninguna religión, pero respeto a todos aquellos que tienen fe y usan la religión para ayudar a los desfavorecidos y a los más débiles. No quiero entrar en un debate filosófico, quiero recordar que el odio nace de la ignorancia, que el problema está en Oriente Medio y la solución no son las armas. La solución es luchar contra la pobreza, la manipulación y la desigualdad. La ultraderecha está escalando posiciones en Europa, espero que nunca lleguen al poder, el terror no se combate con el terror.  


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