sábado, 5 de diciembre de 2015

Soy un pobre aficionado.

Camina enhiesto
El forjador de letras,
De tus leyes nacen bellos sonetos y bellas odas.
Con tu afilada pluma castigas
El desvarío de lobos solitarios.
La palabra libertad es un eco efímero
En tus desabridos labios,
eres hijo de geómetras,
encontraste la belleza
en el mundo de las ideas,
eres un fiel pitagórico,
sectario y determinista.

Pobre literatura abandonada
En las manos del vulgo,
Tu lucha es loable,
Bebiste el néctar de los dioses
Y tienes reservado un lugar en los Campos Elíseos.

¡Líbrame oh señor de esta tediosa mediocridad!
Dame de beber palabras inmortales,
 Permíteme  saborear la atemporalidad y grandeza
De tus creaciones.

¡Oh señor! Sólo soy un pobre aficionado,
Tan sólo soy un ser extinto
Sujeto al paso del tiempo
 Y Esclavo de relojes de arena.
Tan sólo tengo mis cansadas manos,
Mi pobre vista
Y un paladar tozudo y oxidado
Que no sabe apreciar
Las leyes de la naturaleza.

Todos los derechos están reservados ©. Diego Torres 2015