miércoles, 20 de mayo de 2015

Vida versus Política

Discutid sobre quién roba más, sobre quién es facha, de izquierda o de derechas, sobre quiénes son los responsables de la burbuja inmobiliaria, sobre quién apoya a Venezuela, sobre quiénes son los corruptos.  En la democracia como en el teatro vivimos un sueño que se evapora en cuestión de horas, una tragicomedia en la que los actores cambian, pero no el escenario que sustenta sus pies. Cansado, estoy cansado de la muerte que se respira, en el mundo de la libertad de expresión no hay cabida para la fraternidad, la amistad, el amor por las pequeñas cosas, la naturaleza, el pensamiento crítico o el ansia de aprender y escuchar.

Dictadura de libertades individuales te repudio, repudio el dogmatismo de tus partidos, tus falsos discursos y el baño de masas en el que te meces. Ya lo decía Antonio Machado: españolito que vienes al mundo te guarde Dios, una de las dos Españas ha de helarte el corazón. Así el odio se perpetúa generación tras generación, el odio hacia lo vivo, hacia el hermano; se perpetúa la envidia y la codicia, la obsesión por los bienes materiales.

Desde que surgió la propiedad privada, el poder y la civilización el hombre ha caminado más solo, más triste y aún si cabe más vacío. El hombre creó a Dios a su imagen y semejanza, pero Dios ya no existe dentro de los hombres, con el paso del tiempo hemos olvidado quiénes somos, hacia dónde vamos y cuál es nuestro destino. Dios somos nosotros, la naturaleza, los astros y el espacio vacío; el mayor logro del hombre no es haber viajado al espacio o cuantificar y delimitar sus fuerzas y movimientos, el mayor logro ha sido crear imágenes inexistentes, palabras inmortales, haber erigido castillos inalcanzables y sombras en la arena.