viernes, 29 de mayo de 2015

Los sensuales brazos del totalitarismo.

Estoy preocupado, inmensamente preocupado y asustado. Mientras escribo estas líneas un invisible virus, una fuerza ignota e irracional surge de forma intrínseca en el pueblo español; el germen de la autodestrucción, del odio, de la mansedumbre y del ciego proselitismo se abre camino sin dificultad en una nación que se desquebraja lentamente.

Sí, estoy cabreado. También me repugna el sistema. Dejé de creer en la democracia como ya he dejado entrever en pasados artículos publicados en mi Blog; hay razones suficientes para dejarnos caer en el desaliento, la desesperanza, mas no por ello debemos caer en las garras  del totalitarismo. Todos hemos sido seducidos por cantos de sirena, por promesas utópicas, por bellos discursos, por la pasión de masas enfurecidas en búsqueda de la igualdad, bajo un mismo himno, bajo un mismo estandarte.

El fratricidio  es un deporte nacional, la historia es testigo de ello. Todavía no se han borrado las dolorosas huellas de la contienda civil, incluso se siguen acrecentando y se alimenta desde temprana edad la intolerancia  contra quién tiene diferentes ideales o pensamientos.

El bipartidismo ya cayó en la restauración española por razones muy parecidas a las acontecidas actualmente. Aunque no voy a entrar en detalles es un paralelismo que merece atención y reflexión a mi suponer. Tampoco voy a dedicar más palabras a los grandes partidos (PP y PSOE) y no haré hincapié en los dogmas de fe en los que se basan y la poca o nula libertad que prodigan para sí  y para con los demás. Hasta más ver maestros del engaño y la retórica. La mentira a base de ser repetida se convierte en verdad, pero el pueblo no entiende de verdades ni mentiras sino de bienestar.

Las bacterias patógenas necesitan de caldos de cultivo con gran cantidad de nutrientes. A ser posible putrefactos. En las alcantarillas del parlamento se gestó este caldo que apesta, que hiede a carroña y que nos vende al mejor postor. No sé qué es peor si ser provincia alemana o una república bananera. Dos siglos antes Fernando VII fue recibido entre vítores tras su liberación y llegada a España. La modernización española fracasó. Quizás hubiera sido mejor a mi pesar, haber sido gobernados por Pepe Botella.

Sí, puede ser presuntuoso por mi parte, Podemos es un partido muy peligroso porque no aspira al poder para obtener bienes económicos, riqueza o por fines elitistas; pretende el amor del pueblo, pretende la pasión incondicional a su líder e ideología, manejar la histeria colectiva en la que estamos inmersos para sus fines, el fin de la libertad de expresión, de las individualidades y de la diversidad. No cejaré en mi propósito combativo contra el caos y la enajenación. No desistiré jamás en esta ardua lucha.

Quiero terminar con unos versos de uno de mis poemas:

Desde Macenas a Finisterre,
todavía hay lobos,
que aúllan
en los días de luna llena.

Claman por viejas heridas,
anhelan el olor a sangre,
a destrucción, a poder,
saborean el miedo
de un pueblo asustado,
desvalido y hastiado,
que se mece en el regazo
de la mediocridad.