martes, 22 de noviembre de 2016

Carta a Sánchez Dragó

Sánchez Dragó: "La sanidad pública no debería existir".
"Mi visión es la de que todo ser humano tiene que ser responsable de lo que le sucede y que no tiene que haber una responsabilidad colectiva. Luego, cada ser humano puede, si quiere, manejando la famosa solidaridad y todo eso que está tan de moda, ayudar a sus semejantes, pero no es una obligación, es una devoción."


Estimado Sánchez Dragó,
le escribo esta pequeña carta, aunque sé de antemano que nunca la leerá. Tengo alguno de sus libros, y ciertamente me han aportado cosas interesantes. Perdone mi ignorancia, pero su odio a occidente es insano. Si, a todos nos gustaría disponer de tiempo para leer y cultivarnos individualmente. Sin pensamiento crítico y sin un profundo desarrollo de los individuos como tal, la democracia, la libertad y la justicia son una quimera.Escúcheme atentamente, usted ha viajado por la India, China, Japón y gran parte del mundo oriental; olvida que el ser humano forma parte de un proceso colectivo, desde los primeros homínidos hasta hoy. Las religiones orientales están muy bien. No lo dudo.Pero tienen en común negar la existencia humana, es decir, las pasiones y estas mueven el mundo, para bien o para mal. Matarlas es negar la realidad, usted lo sabe. Quizás no tenga su poder espiritual ni haya alcanzado el Nirvana,pero una cosa si tengo clara, usted está al lado de esa élite casposa que pudo cambiar el mundo, pero que sin embargo huyó de él para refugiarse en el desenfreno y el placer sin ningún pudor.
No soy una institución moral para rebatir su modo de vida ni su ética, si la tiene.Tuvo la suerte, por nacer rico, de viajar, escribir, y realizar sus sueños. Nunca lo olvide, grandes talentos se quedaron, quedan y quedarán en el camino porque no tuvieron su oportunidad. No me hable de responsabilidad individual. Cada uno lo es de sus actos, pero nadie elige su nacimiento y circunstancias. Usted no es un sabio, es un pedante con amplios conocimientos, usted ha olvidado que significa la palabra humanismo. Usted vive fuera de la realidad, como todo aquel que no ha tenido que apretar el culo. Usted no es humilde ni puede dar lecciones a nadie. Usted me causa repugnancia al afirmar que la sanidad pública no debe existir. Usted si. Gracias a gente como usted recuerdo que no debo olvidar quién soy y que hay gente por la que luchar.

Atentamente,
Diego Torres.