sábado, 26 de noviembre de 2016

Color Opiáceo

Paisajes deformes
crean ojos ciegos de amanecer,
figuras borrosas de corte espectral
se esconden tras las pinceladas
que narran las hojas marchitas de la vida.
Color opiáceo domina la presencia del cuadro,
que camina hacia la luz,
una luz que narra
el camino del caminar,
que se apaga hasta
que Hades asoma por la ventana.
Negro, ausente de color,
negro, deja de ocultar
las pinceladas de la vida,
negro, no eres más
que el miedo a la muerte,
negro, no eres el fin,
eres la fusión con la naturaleza

martes, 22 de noviembre de 2016

Carta a Sánchez Dragó

Sánchez Dragó: "La sanidad pública no debería existir".
"Mi visión es la de que todo ser humano tiene que ser responsable de lo que le sucede y que no tiene que haber una responsabilidad colectiva. Luego, cada ser humano puede, si quiere, manejando la famosa solidaridad y todo eso que está tan de moda, ayudar a sus semejantes, pero no es una obligación, es una devoción."


Estimado Sánchez Dragó,
le escribo esta pequeña carta, aunque sé de antemano que nunca la leerá. Tengo alguno de sus libros, y ciertamente me han aportado cosas interesantes. Perdone mi ignorancia, pero su odio a occidente es insano. Si, a todos nos gustaría disponer de tiempo para leer y cultivarnos individualmente. Sin pensamiento crítico y sin un profundo desarrollo de los individuos como tal, la democracia, la libertad y la justicia son una quimera.Escúcheme atentamente, usted ha viajado por la India, China, Japón y gran parte del mundo oriental; olvida que el ser humano forma parte de un proceso colectivo, desde los primeros homínidos hasta hoy. Las religiones orientales están muy bien. No lo dudo.Pero tienen en común negar la existencia humana, es decir, las pasiones y estas mueven el mundo, para bien o para mal. Matarlas es negar la realidad, usted lo sabe. Quizás no tenga su poder espiritual ni haya alcanzado el Nirvana,pero una cosa si tengo clara, usted está al lado de esa élite casposa que pudo cambiar el mundo, pero que sin embargo huyó de él para refugiarse en el desenfreno y el placer sin ningún pudor.
No soy una institución moral para rebatir su modo de vida ni su ética, si la tiene.Tuvo la suerte, por nacer rico, de viajar, escribir, y realizar sus sueños. Nunca lo olvide, grandes talentos se quedaron, quedan y quedarán en el camino porque no tuvieron su oportunidad. No me hable de responsabilidad individual. Cada uno lo es de sus actos, pero nadie elige su nacimiento y circunstancias. Usted no es un sabio, es un pedante con amplios conocimientos, usted ha olvidado que significa la palabra humanismo. Usted vive fuera de la realidad, como todo aquel que no ha tenido que apretar el culo. Usted no es humilde ni puede dar lecciones a nadie. Usted me causa repugnancia al afirmar que la sanidad pública no debe existir. Usted si. Gracias a gente como usted recuerdo que no debo olvidar quién soy y que hay gente por la que luchar.

Atentamente,
Diego Torres.

lunes, 21 de noviembre de 2016

Tran, trans, tra

Tran sición
tran sexual
trans génico
trans portado
tran vía
tran quilizado
trans mediterráneo
trans mutado
tan tra
tra vieso
tra avieso
tran xilium
tra tado
i
do
la
trado

Todos los derechos reservados©. Diego Torres 2016

jueves, 25 de agosto de 2016

Reiki

La recta no acaba y no deja surco,
Acaso pequeños flecos de líneas discontinuas,
En el desierto solitario permanecen firmes los cactus
Y levanta el viento pequeñas motas de polvo;
En el amparo del fuego vespertino,
De la calada efímera, se concentran fotogramas
En un punto cualquiera, en un momento indefinido.

Bailan las rodaduras en esta autopista desconocida,
Como un águila que husmea  el horizonte
Y se escapa volando sin previo aviso,
Sin esfuerzo, la muerte es el olvido.

La piel divaga sin prisas al punto de partida,
Vuelve al atómico vacío,
Al baile eléctrico de la nada.

Y quedan radiografías inconexas que despiertan
Con un olor, un sabor, una imagen,
En esa fluorescencia diáfana y engañosa,
Quizás real o fantasiosa que crea nuestra mente.

Seres extraños ríen y argumentan
Bajo oscuras gafas,
Bajo la atenta mirada del minutero;
Sólo quedan historias contadas
Y mecanografiadas por morfemas repetidos.

Se escaparon las noches abiertas bajo las estrellas,
Se escaparon las noches en vela.

Nos une la literatura y la ficción,
La rutina y la tostada,
El tacto continuado,
El cerebro reptiliano
Y el inabarcable mundo de las emociones.

Todos los derechos están reservados©.Diego Torres 2016


lunes, 6 de junio de 2016

Tres rosas púrpuras

Peregrino de silencios
En el pequeño habitáculo de paredes herrumbrosas.
Allí los relojes no tienen movimiento
Y carece el sol de brazos.
Matriz sedosa de amianto
Donde se dirimen pequeñas escaramuzas
Al son de lejanos bullicios.
El universo se comprime
En un bosque de helechos
Who want to live forever?
Divaga por una autopista
De orejas cónicas y ojos impávidos
La recta se alarga entre arcillosas cimas
De cal y avena.
El humo de un cigarrillo  se expande
Y Angelo Badalamanti dirige su orquesta,
La soledad la inventó Dios
Y su influjo alimentó al deseo.


Siempre nos quedará Paris
Dibujada en postales amarillentas,
Un  viejo televisor del desván cubierto de polvo,
Una baraja española desordenada,
Su voz extinguida,
La continua despedida y renacer
De encuentros encadenados.
Siempre nos quedará el sístole
Mientras embarca la luna
En un galeote sin dueño,
Siempre…


Flota un petrolero sobre algodón de azúcar,
El Cerro Rico de Potosí digiere dolor en sus entrañas.
De sus múltiples abismos nació Europa
Con el sudor y sangre de miles de historias anónimas.

Tres rosas púrpuras te entrego,
Te invito a mi cueva, a la oscuridad de su estancia,
Te invito a encontrar un lugar en este mundo
¡Quizás no debamos salir de estas cuatro paredes!


Todos los derechos están reservados©. Diego Torres 2016

lunes, 25 de abril de 2016

Un mal compañero de viaje

Brotan candentes las voces del fondo de la tierra,
Brota el magma  y el ácido gástrico
Con la fuerza de fuentes de agua
Catapultadas por impulsos eléctricos
De anguilas etéreas.

Un sabor a sangre coagulada
Resbala por tu comisura,
La noche vuelve y con ella la luna.
Los gatos maúllan entre la basura,
Una mujer acecha en una oscura esquina
Esperando unos cuantos billetes grasientos
A cambio de un bistec tostado y frío.

Al fin banderas blancas en el horizonte;
Silencio, en tus taciturnos ojos,
La vida es así querida:
Es una transacción de agua, fuego y tierra.
El viento ulula y arrastra jeroglíficos desgastados
Y Ante el dictado de lo inmediato sucumbo de necesidad,
Lo quiero todo, absorber cada aroma,
Beber de cada río, de cada piel.
No lo entiendes preciosa, juego a ser inmortal,
Por eso no bailo en las discotecas,
Por eso hablo menos, las palabras sólo inducen a error,
A utopías políticas y trajes de boda.
Escucha lo que te digo,
Ya nada me importa,
Antes o después me postraré en el cadalso,
Tú también lo harás.
Amo la libertad por encima de todo,
Sus discontinuos y efímeros vapores,
Soy un solitario, un egoísta,
Soy en definitiva, un mal compañero de viaje.


Todos los derechos están reservados©. Diego Torres 2016

lunes, 18 de abril de 2016

MIS PADRES NUNCA FUERON COMO IÓSEF STALIN


Tras semanas inactivo vuelvo a escribir en Reflexiones de una Calavera mexicana. La musa anda un poco apagada últimamente, no sé cuál serán las razones, quizás el cansancio o más bien el limitado tiempo del que dispongo.  Corren sin mesura los días sin un resquicio  para saborear los diferentes aromas que me rodean; las maletas se llenan y  vacían, se cargan y descargan, y la vista de túnel impera tras  largas jornadas laborales. Sin duda las letras se emborronan en mis ojos y las hojas pasan lentas, casi no recuerdo lo que leo.

Este artículo fluye sin guión marcado y desconozco donde llegará a parar, así que pido disculpas si no está a la altura. Hace relativamente poco vi un documental que trataba sobre el ascenso al poder y la trayectoria de Iósef  Stalin en el gobierno de la URSS. No se confundan no voy a hablar de política sino de las intrincadas relaciones entre padres e hijos. Stalin tuvo tres hijos, los cuales tuvieron finales trágicos. Svetlana Alilúyeva, su hija predilecta falleció hace escasos años, sumida en la pobreza, en Estados Unidos. Su padre pasaba gran parte de las horas y del día rodeado de sus temerosos prosélitos en una nube de intrigas reales, soñadas y la mayoría imaginadas. Stalin gustaba de la caza y de las actividades del campo y pasaba alejado de su familia largas temporadas. Se comunicaba por misivas y el supuesto suicidio de su mujer, producido horas después de una discusión en público entre los cónyuges, produjo un dolor irreparable en unos hijos que se bañaban en oro y comían caviar, pero vivían una realidad ajena al sufrimiento y las carencias propias de su tiempo. Intento ponerme en la piel de esas criaturas y navegar en sus mentes ¿Puede un tirano ser un buen padre? ¿Es el estigma de ser quién eres  difícil de superar? ¿Hasta dónde debe llegar la influencia y la educación de los padres y el laissez faire? No cabe discusión de que la potenciación de las aptitudes de los niños en edades tempranas producirá una disminución de las frustraciones futuras y una menor incidencia de la depresión y las enfermedades mentales.

En cuanto a la pregunta de si un tirano puede ser un buen padre, mi respuesta es negativa.  Somos seres curiosos, la prohibición constante, la privación de nuevas experiencias y la herencia del miedo sólo conducen a una espiral de naufragios y ceguera. La vida de por sí es complicada como para poner barreras que impidan la navegación interior y exterior de nuestros sentidos. No discuto que en la sociedad debe regir una mínima ética y unas leyes que mantengan el equilibrio en la convivencia. Mi crítica va dirigida hacia una educación obsoleta basada en la competitividad y la repetición de contenidos que no busca ni le interesa el desarrollo individual de cada individuo. Así mismo  en las familias cada vez imperan más los extremos, pasando de padres superprotectores, a padres que promueven el libertinaje y la dejadez más atroz. Creo que algunos padres juegan a ser dioses con sus hijos, como sí al ser creadores tuvieran el derecho de implantar unos dogmas de fe  que los descendientes tienen que atajar sin miramientos. Cuántos libros se han escrito sobre esto, sobre todo en el romanticismo. La ruptura de estilos de vida marcados, de amores concertados y sueños prescritos. Qué complicado debe ser padre y qué desconocidos son para los hijos, que siempre verán la imagen que proyectan, nunca la realidad, porque la realidad es dura o por lo menos desconcertante. 

Somos humanos, nada más, cargados de secretos, de intrigas, de mensajes encriptados, somos esclavos de procesos estocásticos, del vacío de nuestros átomos. Creo en la democracia, pero nunca voy a negociar mi libertad. Mis padres nunca fueron como Iósef Stalin. Espero que los vuestros tampoco.


Todos los derechos están reservados©. Diego Torres 2016